Lo
que vemos en la pantalla no es la realidad, es simplemente una representación
de ella. Las “fotografías” que vemos, las “obras de arte”, son en realidad una
traducción, que en su paso de analógico a digital, se convierten en una
sumatoria de dígitos, que nos hacen llegar las representaciones que tomamos
como piezas reales.
Un glitch, es un pequeño error de sistema que altera cómo se percibe una imagen
visual, cambiando parcial o completamente lo que llega a nuestros ojos. De esta
forma cambia el mensaje, la realidad.
Es con estos pequeños errores, que nacen a partir de la misma plataforma en la
que se presentan las piezas, la plataforma digital, que se deja en evidencia que lo que se está
presenciando es simplemente un código, una combinación numérica: Lo que vemos a
través de la pantalla son representaciones, no piezas reales.
Con nuestro proyecto proponemos demostrar cómo una pieza es tan vulnerable a
las transformaciones cuando se la digitaliza, en contraposición con las piezas
en su modo físico, original.
No hay comentarios:
Publicar un comentario